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MI 1ª EXPERIENCIA DE INTERCAMBIO, Şanlıurfa, TURQUÍA 2013 por Juan Ducal

AEGEE+Erasmus+_Transparente_pequeño

Llevo tiempo queriendo hacer esto, por mí, por AEGEE. Es una de estas cosas que sientes que se lo debes a quién lo ha hecho posible (en este caso es una asociación y no una persona, pero sin olvidar que lo que hay detrás de esta asociación son personas). Por lo visto es un sentimiento bastante frecuente entre las filas de nuestra asociación. Me ha costado bastante sentarme a hacerlo por varios motivos, entre ellos la falta de tiempo y el que honestamente es el de más peso, no puedo describir con palabras lo que viví ni las puertas que me ha abierto

.en turquia los perros conducen motos

Todo comenzó una monótona tarde, haciendo las tareas de la universidad en lo que era mi 3er año de carrera. Ya estaba un poco cansado de la rutina, la ilusión inicial por estudiar una carrera universitaria se iba apagando y empezaban a apetecerme otras cosas. En mi bandeja del correo de la universidad leí algo de “AEGEE”, “viajar”, “Europa”… rápidamente lo ligue con los interrailes, algo que me seducía lo suficiente como para querer invertir un verano en eso. La cuestión de aprender otros idiomas también acosaba mi mente, y estaba convencido que la mejor forma de aprender un idioma era necesitándolo, creo no haberme equivocado. La motivación por ver mundo me viene desde que tengo memoria, y es que creo que con esa condición se nace, algo te llama y que está por otros lares. Hasta aquí todo normal ¿Cuál era mi problema? El problema de muchos, el dinero, la grasa que lubrica los engranajes de este mundo. De poco te sirve estar lleno de ilusiones cuando quieres competir en una carrera -y es que si algo me ha enseñado mi formación en economía es que todo se parece bastante a una competición, hasta las oportunidades- contra un adversario que va en un Ferrari y tú en unas zapatillas roídas.

Birecik

A pesar de tener el horario bastante apretado -y es que al ser un pionero bolonio, al principio parecían tomarse en serio eso de tener que ir con regularidad a clase, precisamente las asignaturas que menos invitaban o necesitaban de ello, lo que a ojo de buen cubero no es una casualidad- y que la reunión se aproximaba peligrosamente a la hora de comer, después de las últimas clases de la turna de mañana; decidí en acto heroico acudir a tal charla. No pocas fueron las voces que me dijeron que perdía mi tiempo, que fuera a comer para casa y que me dejara de bobadas (voz de peso) o la que personalmente más me gusto: “Van a venderte una aspiradora o algo”. Allí me planté  yo, me acerqué a las pocas caras conocidas que vi entre los escasos sitios libres que había (a día de hoy soy consciente de que no fue casualidad, otros jugaban con información más privilegiada que la mía) y me dije a mi mismo: “bueno, de haber sido engañado para adquirir una multipropiedad; a mal de muchos consuelo de tontos”.

La charla comenzó, mi atención creció de forma exponencial desde –somos una asociación europea de estudiantes, pasando por –tenemos descuentos en varios establecimientos; llegando hasta –organizamos unos “eventos” llamados summer universities donde por poco dinero puedes viajar, aprender sobre distintas materias… Mi asombro era bíblico, tanto que olvidé hasta el hambre que tenía (consejo para reclutar, alejar reuniones de la hora de comer, sinceramente; una persona gobernada por su estómago). Apelé en ese momento al credo guerrillero, ese que dice que siempre esperes lo peor para que no haya sorpresas, y tragué saliva. Todo parecía tan bueno que, razonablemente; lo siguiente sería firmar con sangre un manuscrito surgido de una llameante grieta en el suelo. Nada más lejos de la verdad, lo siguiente fue una pregunta que ya me hizo saltar del pupitre, “¿Quién está interesado en ir a un intercambio a Turquía en 10 días?” A mí me dio todo igual, ni precio ni condiciones ni nada, quería ir como loco y así lo solicité. Como había más voluntarios que plazas se sometió a juicio en base a una “motivation letter”, se me admitió y en el proceso mucha gente vino y se fue, a mí me dio igual; yo estaba dentro y tenía una muy buena corazonada. Decir tengo, para quién no lo sepa; es imposible encontrar mejores condiciones en cuanto a financiación para viajar que las que ofrecía YIA y las que ofrece ERASMUS+ ahora. Si las encontráis mejores, ¡os pido por favor que me lo hagáis saber!

Lo que le siguió al proceso de admisión fue frenético. Colarme para el pasaporte, hacer papeles, enviar papeles…Juan Ducal (el de gafas) con compañeros del intermcabio y lugareños solamente crecían los nervios. Llegan los primeros impedimentos, exámenes de la universidad. Decidí confiar en mí mismo y hacer el viaje, posponiendo un poco el tema de las clases. Llega el día de comprar los billetes, ahí estamos los 6 valientes, sin conocernos de nada. Nos hacemos bromas, nos rompemos la cabeza para poder ir juntos y poder aprovechar el tiempo en Estambul de la mejor forma posible. Compramos nuestros billetes a un precio más que razonable. Nos disolvemos. Alguien escribe por el canal de WhatsApp (bendita tecnología, como ha facilitado todo esto), “oye, nuestros billetes pone que nos vamos a EEUU”. ¿¿Cómo??. Tal cual, nuestros billetes tenían de destino los Estados Unidos de América. –En este punto estrés a nivel de ulcera, debo añadir-.

Nos atrevemos a ir, al final todo una confusión del sistema. La duración y precio del billete no se correspondía a cruzar el charco (esa gesta habrá que dejarla para cuando estemos más preparados). Yo tenía una experiencia muy vaga en viajar, algunos compañeros míos estaban más experimentados e hicimos piña. Por el momento solo españoles, todo en familia.

Llegamos al destino después de unas cuantas horitas en el aeropuerto, vamos calentando los motores del inglés. Hay que cambiar de idioma que esto es algo internacional. Nuestros colegas en el proyecto son de Lituania, Rumania, Bulgaria y Turquía. Contándonos a nosotros 5 países con 6 participantes cada país, en la práctica fuimos alguno más ya que había otras personas involucradas, es solo para que os hagáis una idea del tamaño del grupo. Cuando llegamos los españoles estábamos prácticamente solos -ver para creer, españoles llegando pronto, y es que tuvimos un comportamiento ejemplar a cuanto horarios-.

Estábamos muertos de pánico… Aquello era otro universo, daba miedo. Las personas nos seguían por la calle, solamente podíamos identificar un par de marcas conocidas por la calle, nadie hablaba inglés… Si del amor al odio solo hay un paso, del miedo a una de las mejores experiencias de mi vida; solo medio. No quiero entrar en detalles de mis vivencias ni de mi aprendizaje –aunque el proyecto iba sobre música y ahora me sé un par de canciones en idiomas chulos- porque es algo muy mío y que espero que algún día algo muy similar sea muy vuestro. Los lugareños estaban encantados de tenernos por allí, éramos los 1os europeos que veían en su vida. Estuvimos en Urfa, Siverek, Estambul… Un montón de sitios, la “piscina de Abraham”, su castillo, varias mezquitas… Indescriptible. Tanto me gusto que en 2015 decidí repetir la visita a esta provincia, visitando Los estragos del tiempoGaziantep y Birecik entre otros. Una experiencia también que no puedo describir, para nada defraudado tras mi 1era visita. Fue enriquecedor a su manera.

¿Qué saqué de todo esto? Deciros que aún mantengo  amigos de mi 1ª experiencia -y que no ha sido la última, que no quiero enrollarme-, amigos con los que me he reunido en varias ocasiones, amigos con los que mantengo un contacto constante… No puedo medir cuanto he crecido como persona, lo valiente que creo que soy ahora mismo. Solo puedo animaros a dar el salto a Europa, a dar el salto a AEGEE. Voy a citar un poema anónimo que descubrí en una exposición de un hospital psiquiátrico:

“Cómo un jugador que pierde volveré a perder,

Porque el juego es tirarse.

Ganar es un trago después de 100 meses de sed”

Alguien más lúcido que yo, aunque también más ido; dio con la idea que quiero trasmitir. El juego es tirarse, hay que lanzarse a estas oportunidades. El premio no tiene medida. Como en la película 7 almas: “livelifeabundantly”.